Válidos huecos en fachada para instalación de aire acondicionado: pequeños y repercusión estética mínima

En este caso una comunidad de propietarios demandó a un comunero por la apertura de dos huecos en la fachada principal para la instalación de aire acondicionado al considerar que conforme a la Ley de Propiedad Horizontal se requeriría acuerdo unánime de la comunidad.

La sentencia de primera instancia, que desestimó la demanda, fue confirmada por la Audiencia Provincial que fundamentó su sentencia teniendo en cuenta otras como la Sentencia del Tribunal Supremo de 15 de diciembre de 2008.

EXTRACTO DE LA SENTENCIA:

Pues bien, sobre esta cuestión, asumiendo los muy razonados argumentos expuestos por la juez "a quo", y haciéndonos eco de la más actual Jurisprudencia emanada de otras Audiencias, debemos afirmar que los aparatos de aire acondicionado constituyen hoy en día, no artículos de lujo -y, por tanto, accesorios-, sino avances tecnológicos que mejoran la calidad de vida, y cuya prohibición a ultranza atentaría contra el art. 3.1 Código Civil, que obliga a interpretar la norma legal de conformidad con la realidad social del tiempo en que ha de ser aplicada.

[...] En nuestro caso, nos encontramos ante una instalación de climatización o acondicionamiento de aire que resulta singularmente poco invasiva de los elementos comunes . No consiste en absoluto en la instalación convencional de aire acondicionado (la cual se configura usualmente, como es sabido, mediante una suerte de caja de dimensiones relevantes que sobresale en la parte exterior de la fachada del edificio), sino que se trata de una instalación llevada a efecto mediante la apertura en al fachada de dos huecos cubiertos con rejilla. Esos huecos, tal como se puede ver en las fotografías aportadas por las partes (documento 2 de la demanda obrante al folio 7 de autos y documentos 7 y 8 de la contestación a la demanda, folios 100 y 101) son de escaso tamaño y la repercusión estética que en su caso pueden producir en la fachada es irrelevante o mínima, pues incluso han sido pintados del mismo color que ésta. Desde luego nadie ha alegado ni menos todavía probado que la ejecución de esta obra haya provocado alguna incidencia estructural en los elementos comunes , o algún perjuicio ajeno al meramente ornamental, el cual ya hemos dicho que es, si no inexistente, ínfimo.