Válido cerramiento entre bloques de mancomunidad adoptado por mayoría

En este caso un comunero demandó a la comunidad de propietarios solicitando la nulidad de un acuerdo por considerar que el cerramiento entre dos bloques de la mancomunidad requería unanimidad conforme a la Ley de Propiedad Horizontal.

La sentencia de primera instancia, que desestimó la demanda, fue confirmada por la Audiencia Provincial.

EXTRACTO DE LA SENTENCIA:

De esta forma, el siempre referido acuerdo de ratificación de los acuerdos de la Mancomunidad se encuentra inspirado en la necesidad de compaginar el derecho a la adecuada utilización de los locales comerciales existentes en la Urbanización -que en ningún caso se niega-, con el derecho de la comunidad a conseguir la reserva y seguridad del recinto, valorando que mantener abierta de modo permanente las zonas comunes de la Urbanización supondría que los copropietarios deben soportar una falta de seguridad y un uso indebido de los elementos comunes e instalaciones por parte de terceros. Por ello el acuerdo de cierre que alcanza la Junta de propietarios contrasta esos distintos intereses buscando el sistema adecuado para que al tiempo que se defienden los derechos de unos no se perjudique a otros, todos ellos partícipes de la misma Comunidad.

[...] De esta forma, el acuerdo adoptado no puede considerarse así precisado de unanimidad, bastando la simple mayoría. Es verdad que tras las obras de cierre el acceso desde la vía pública al interior de la finca comunitaria y en consecuencia a los locales y edificios no es tan absolutamente permeable como era antes, pero ello es algo consustancial a todo este tipo de cierres y cercados y no por ello puede afirmarse que la leve restricción que en la realidad supone el estrechamiento del paso, sea algo más que una consecuencia razonable de una decisión de pura administración y no de una alteración sustancial de los elementos comunes del inmueble; lo que no cabe pretender es que el cerramiento de la finca, que resulta objetivamente necesario y conveniente a fin de prevenir el acceso indebido y perjudicial de extraños que se venía produciendo según se desprende de lo actuado en este pleito, se ejecute en forma tal que sea inocuo, como si no existiera.