Tenencia de perros en vivienda: condena a cese de actividad por molestias

En este caso la comunidad de propietarios, con base en el artículo 7 de la Ley de Propiedad Horizontal, demandó a una comunera solicitando el cese de actividad de tenencia de perros en su vivienda debido a la molestias que causaban.

La sentencia de primera instancia estimó parcialmente la demanda al condenar a la comunera al cese de actividad pero sin estimar la privación del uso de la vivienda que también solicitaba la comunidad.

En apelación por parte de la comunera, la Audiencia Provincial confirmó la sentencia de instancia.

EXTRACTO DE LA SENTENCIA:

En este caso todos los requisitos para la procedencia de la acción de cesación se consideran cumplidos a la vista de la prueba practicada.

El testimonio de los vecinos que comparecieron en juicio, la intervención municipal, el acuerdo comunitario unánime, salvo el voto en contra de la propia demandada, para el inicio de este procedimiento revelan suficientemente, también para este tribunal de apelación, que las molestias sufridas exceden del uso normal de los elementos privativos y comunes: Los ruidos y la suciedad y el olor no de una única mascota, sino de un grupo de nada menos que cinco perros en un piso, aunque sean pequeños, constituyen una molestia notoria y ostensible y no un simple trastorno que los demás condueños y vecinos vengan obligados a soportar, sin que se haya demostrado que la utilización de collares anti ladridos o el cuidado que Dª  Petra  dedica a esos animales reduzca los niveles de incomodidad de los condueños del edificio.

En consecuencia, el recurso debe ser desestimado.