Son válidos los acuerdos adoptados: el impedimento a acceder a la información no se ha demostrado

En este caso una comunera demandó a la comunidad de propietarios solicitando la nulidad de dos acuerdos (relativos a la aprobación del informe sobre las cuentas, gastos y su distribución correspondiente al ejercicio anterior y aprobación del presupuesto para el ejercicio siguiente) al considerar que resultaban gravemente perjudiciales para ella.

La propietaria afirmaba que la Comunidad le había negado información necesaria para adoptar su voto de forma seria, pues no le entregó ninguna documentación y le impidió el acceso a la misma, con infracción de lo dispuesto en los artículos 20 de la Ley de Propiedad Horizontal y 1.720 del CC .

EXTRACTO DE LA SENTENCIA:

En efecto, la apelante nada alega sobre el primero de los hechos que se reseñan en la sentencia apelada en orden a la desestimación de la pretensión actora, cual es que la Sra. Guillerma tuvo a su disposición, al igual que el resto de comuneros, las cuentas objeto de aprobación, pues las mismas se hallaban depositadas en la oficina de la administración de la comunidad, sita en el mismo complejo y justo debajo de su apartamento, tal como se afirma por la Comunidad y no ha sido desvirtuado por prueba alguna de contrario.

En cuanto a la alegación sobre la que pivota el recurso, debe rechazarse de plano al constar aportado a los autos (folio 65) el documento que acredita la remisión a la comunidad del informe de auditoria en fecha 5 de marzo, exactamente a las 12,59 minutos, tal como se desprende del correo electrónico remitido por la oficina de auditores a la comunidad, de manera que, con independencia de la concreta fecha de la elaboración del informe, éste fue entregado el día antes de la celebración de la Junta, y, en la misma, se entregó a los comuneros asistentes.

Por último, el burofax remitido por la actora dice lo que dice, y es que solicita la exhibición documental en el acto de la Junta, lo que así se hizo, pudiendo además haber acudido con anterioridad a las oficinas de la administración a examinar las cuentas anuales previamente y, como ya se ha constatado, no lo hizo.