El propietario puede impugnar pues su deuda es como arrendatario de plaza de garaje

En este caso unos comuneros demandaron a la comunidad de propietarios solicitando la nulidad de un acuerdo.

La sentencia de primera instancia estimó, conforme al artículo 18 de la Ley de Propiedad Horizontal, que uno de los comuneros no estaba legitimado para impugnar el acuerdo al no estar al corriente del pago de deudas vencidas con la comunidad.

La Audiencia Provincial revocó la sentencia en este sentido al considerar que la deuda que tenía el comunero era como arrendatario de zonas comunes, no como propietario que no estuviese al día en el pago de sus cuotas.

EXTRACTO DE LA SENTENCIA:

Pues bien, comenzando con el primer motivo, consta acreditado que, el hoy apelante era deudor a la fecha de celebración de la Junta General de Propietarios de 29 de abril de 2016, del incumplimiento de pago por el uso de las zonas comunes del garaje, concretamente del impago por el uso de las nuevas plazas de garaje habilitadas en el sótano, más los "gastos de devolución de los recibos de junio 2.015", pero en ningún momento se trata de deudas de cuotas de la comunidad de propietarios.

El Sr.  Bernardino  estaba al corriente de pago de las cuotas de comunidad en su condición de propietario y de las obligaciones que en tal condición tenía con la comunidad de propietarios demandada, no adeudando ninguna cuota comunitaria vencida, sino el pago por el uso de plazas de garaje y los gastos del impago.

Tal es así que, en el acta de fecha 29 de abril de 2016, se dice: "Se hace constar que la deuda de los espacios comunes se corresponde con incumplimientos de pago por el uso de las zonas comunes del garaje, no siendo cuotas de comunidad.".En consecuencia, reiteramos, que la deuda que se recoge en el Acta, no es una deuda como copropietario de la comunidad de propietarios, ni se trata de los gastos previstos en el Art. 9.e) LPH , sino que la deuda deriva de una relación jurídica ajena a las cuotas de la Comunidad, concretamente como arrendatario de una plaza de garaje propiedad de la Comunidad, de modo que se trata de una deuda ajena por completo a las obligaciones que a todo copropietario impone la LPH. En este caso, el Sr.  Bernardino  actúa como si fuera un tercero ajeno a las obligaciones que como copropietario le impone la normativa de la Propiedad Horizontal.

Tal es así, que la comunidad de propietarios en ningún momento privó a Don  Bernardino  de su derecho de voto, como consta en el acta de fecha 29 de abril de 2016.