Prohibición del uso de vivienda al propietario o terceros por actividades molestas del inquilino

En este caso, una comunidad de propietarios demandó al propietario de una vivienda y a su inquilino por el desarrollo de una actividad de prostitución en la vivienda al considerar que era contraria a los Estatutos de la comunidad y ser molesta e incómoda para el resto de vecinos.

La sentencia de primera instacia, que fue confirmada por la Audiencia Provincial, se pronució en los siguientes términos:

"1. Declaro que en la vivienda sita en Bilbao, DIRECCION000 nº NUM000 NUM001 NUM002, se desarrolla la actividad de prostitución, que es contraria a los Estatutos de la comunidad e incómoda y molesta para los vecinos residentes en el resto del edificio. 2. Ordeno el cese inmediato y definitivo de dicha actividad. 3. Declaro definitivamente extinguidos los derechos arrendaticios sobre dicha vivienda concedidos por su propietaria, Amelia, en favor de Fidela y de todos aquéllos que en favor de terceros traigan causa de ésta, y condeno a la demandada a su desalojo. De no realizarlo voluntariamente en el plazo de un mes se procederá a su lanzamiento en ejecucion de sentencia. 4. Condeno a la propietaria, Amelia, a la prohibición del derecho de uso de dicha vivienda, por sí o por terceros, por tiempo de doce meses. 5. Condeno a las codemandadas de forma solidaria al pago de 3.000 euros a la actora como indemnización de daños y perjuicios. 6. Se imponen las costas del procedimiento a las codemandadas."

EXTRACTO DE LA SENTENCIA:

Y que el ejercicio de la prostitución es una actividad molesta o incómoda, como lo puede ser la existencia de una consulta o academia, según las circunstancias, se deduce de la testifical analizada en la sentencia, pues de ella se infieren datos que revelan que frente al libre ejercicio de la actividad y del principio de mantenimiento de los contratos, éste debe decaer, cuando por la propia naturaleza de la actividad la perturbación es constante y continuada, incluso en horario nocturno (pensemos en el horario de ejercicio de esta actividad normalmente), alterando el descanso de los vecinos (llamadas al portero automático, confusión de puertas o pisos...), a lo que se une la posibilidad de confusiones que pueden resultar incomodas y lamentables para quienes las sufren (véase la testifical de la Sra. Gracia ), lo que determina que diariamente incidan en el natural sosiego de la vecindad, siendo ello independiente de que tal no pueda considerarse una actividad molesta desde un punto de vista administrativo, pues lo que la Sala estima es que con tal situación se produce una vulneración de la normas civiles reguladoras de las relaciones de vecindad.

En cuanto a la sanción civil de privación del derecho de uso a la vivienda, tal y como se cita la SAPR.S4ª de 18/02/11 recoge: " La imposición de la sanción de privación del uso de la vivienda en la que se realizan las actividades que contravengan las disposiciones generales sobre actividades molestas, insalubres nocivas e ilicitas está sometida al principio dispositivo y es potestastiva.

Pero habiendo solicitado la actora en la demanda que se privara a la demanda del uso de la vivienda por el periodo máximo establecido en la ley, que es de tres años ( art.7.2 LPH ), la imposición de la sanción en su extensión máxima está suficientemente justificada por la extrema gravedad de los hechos acontecidos pues de extremadamente grave debe calificarse los actos de hostigación realizados por la familia Javier - Ruth durante más de un año previo acuerdo con el Administrador de la mercantil demandada, consistentes en emisión de amenazas, depósito de heces en sus vehículos y causándoles daños diversos entrando a su jardín privativo en compañía de otros personas y arrojando en su interior desechos tales como pañales usados, colchones, latas de comida, y provocación de filtraciones, todo ello con el fin de conseguir que los propietarios de las viviendas existentes en el inmueble se las vendiesen....".