Nulidad de Título Constitutivo, Estatutos y acuerdos aprobados en Junta caótica

En este caso unos copropietarios formularon demanda contra la comunidad de propietarios de un complejo inmobiliario privado interesando que se declarara la nulidad de pleno derecho del título de constitución de la misma en régimen de propiedad horizontal, según el acta de constitución; la nulidad de los acuerdos tomados en la misma Junta y la nulidad de los Estatutos fundacionales aprobados en ella esencialmente por vulnerar la regla de la unanimidad para aprobar el Título Constitutivo y los Estatutos y, por tanto, infracción de la Ley de Propiedad Horizontal en sus artículos 5 que se regula con detalle el Título Constitutivo , el 17, norma primera, que impone la unanimidad de los propietarios al tomar acuerdo en la Junta sobre la aprobación o la modificación del Título Constitutivo y el artículo 24.4 que establece la aplicación de los anteriores artículos a los complejos inmobiliarios privados.

La sentencia de primera instancia estimó la demanda, la Audiencia Provincial de Valencia la revocó y finalmente el Tribunal Supremo confirmó la sentencia de instancia casando y anulando la de la Audiencia Provincial.

EXTRACTO DE LA SENTENCIA:

A la vista del contenido del acta que se impugna, de la declaración de la vicepresidenta en funciones que consta en la misma y recoge literalmente la sentencia cuya parte ha sido transcrita, de la exposición que hace el recurso por infracción procesal y de la normativa tanto de la Ley de Enjuiciamiento Civil como de la Ley de Propiedad Horizontal, procede estimar el mismo, por falta de congruencia y falta de motivación que se desprende de la sentencia recurrida que infringe el artículo 218 de la Ley de Enjuiciamiento Civil que se enuncia en el único motivo del recurso.

La sentencia recurrida entra en el tema de la legitimación, no planteada en la instancia y aunque pueda tratarse de oficio, no puede obviar y motivar lo que realmente se ha planteado y que no afecta a la legitimación: ésta se refiere a la impugnación de acuerdos y no se plantea tal cosa, sino la nulidad de la junta.

La junta, cuya acta se impugna fue realmente, como dice la sentencia de primera instancia "caótica" y así se desprende de las palabras de la vicepresidenta en funciones; asimismo, en el acta no consta quienes votaron, ni en qué sentido, ni tampoco quienes no acudieron a la junta, tampoco cómo fueron citados o ni siquiera si lo fueron. Un acta incompleta, que da lugar a indefensión de aquellos propietarios, como los demandantes en el presente proceso.