No responsabilidad de la comunidad por caída debida a escalón defectuoso conocido por la propietaria

En este caso una comunera demandó a la comunidad de propietarios reclamando indemnización por lesiones derivadas de una caída producida en las escaleras del zaguán del edificio, en cuantía de 6.466,08 euros de principal.

La sentencia de instancia, que desestimó la demanda, fue confirmada por la Audiencia Provincial.

EXTRACTO DE LA SENTENCIA:

(...) no pueden ser imputables a la comunidad demandada por falta de mantenimiento ya que el desperfecto existente en uno de los escalones existía mucho antes del accidente, era conocido por la interesada por vivir en el edificio y, por su entidad, no era susceptible de ocasionar la caída, única que consta producida en muchos años atrás. No se acreditan, por otra parte, los hechos contenidos en la demanda respecto a la forma de producirse el accidente y su causa pues existen versiones diferentes de la interesada que en un principio manifestó que la caída había sido por el defectuoso escalón y ahora en el recurso porque había agua, lo que constituye una variación prohibida por el artículo 456.1 de la Ley de Enjuiciamiento Civil.

El hecho de que la comunidad de propietarios hubiera procedido después de la caída a la reparación del escalón, después de tantos años, no es obstáculo para variar la conclusión sobre la falta de prueba de las circunstancias antes referidas y que constituyen los requisitos que exige la jurisprudencia para la aplicación de la responsabilidad aquiliana del referido artículo 1.902 del Código Civil .

Debe tenerse en cuenta, por último, la doctrina jurisprudencial del Tribunal Supremo sobre el elemento de culpa que en relación con caídas en edificios en régimen de propiedad horizontal o acaecidas en establecimientos comerciales, de hostelería o de ocio, exoneraron a la comunidad de propietarios o a los titulares del negocio demandados cuando la caída se había debido a la distracción del perjudicado por no advertir un obstáculo que se encontrara dentro de la normalidad (así, sentencias de 28 de abril y 14 de noviembre de 1997 ), declarándose en cambio la responsabilidad del demandado cuando su negligencia era identificable ( sentencia de 21 de noviembre de 1997 ).