No hay consentimiento tácito de alteración de elementos comunes al existir requerimiento notarial pocos meses después

En este caso, con fundamento en la Ley de Propiedad Horizontal, unos comuneros (la comunidad de propietarios no estaba constituida formalmente) demandaron a otra solicitando la declaración de ilegalidad de las obras que había llevado a cabo en su bajo y que se la condenase a restituir el citado bajo a su estado y uso original.

La sentencia de instancia, que estimó la demanda, fue confirmada por la Audiencia Provincial.

EXTRACTO DE LA SENTENCIA:

Ciertamente no hay duda de la posibilidad de que el consentimiento tácito pueda legitimar obras que no han sido expresamente autorizadas, y también es evidente que conocimiento no es equiparable a consentimiento como exteriorización de una voluntad, que puede prestarse de forma expresa o tácita, cuando del comportamiento de las partes resulta implícita su aquiescencia a tal situación, pues son precisos hechos concluyentes e inequívocos que no constan, y además de que no ha quedado acreditado con certeza cuando se iniciaron y concluyeron las obras, aun cuando se iniciasen en el mes de agosto de 2012, se alega por la demandada que fueron terminadas poco antes del verano de 2014, y consta que a instancia de los demandantes fue requerida notarialmente el día 24 de septiembre de 2014, , para que procediese a la inmediata paralización de las obras que ejecutaba en el bajo y acera adyacente, restituyendo el mismo a su antigua configuración, interponiéndose la demanda el mes de enero de 2015, por lo que no se evidencia aquiescencia a la obras por parte de los actores, ni una actuación de éstos contra sus propios actos, ni tampoco de abuso de derecho, o mala fe, pues no supone una anormalidad el ejercicio de la acción conforme a lo dispuesto en la Ley de Propiedad Horizontal, contra un copropietario por la realización de actos no amparados por ésta, y no se ha acreditado que se dirija un fin diferente al amparado por la norma, tendente a evitar que los elementos comunes de un edificio sometido al régimen de propiedad horizontal puedan verse alterados por la simple voluntad de un copropietario.