Mantenimiento de ascensores: la cláusula del contrato que establece prórrogas de 3 años es abusiva

En este caso una empresa encargada del mantenimiento de ascensores demandó a una comunidad de propietarios en reclamación de 3.701,77€, cantidad correspondiente a la indemnización del 50% de las cuotas restantes hasta finalizar la duración pactada en caso de resolución unilateral de una de las partes. La comunidad demandada se opuso alegando la abusividad de las cláusulas del contrato relativas a la prórroga del contrato y a la indemnización por resolución anticipada del mismo.

La sentencia de primera instancia, que desestimó la demanda contra la comunidad de propietarios, fue confirmada por la Audiencia Provincial.

EXTRACTO DE LA SENTENCIA:

Las cláusulas controvertidas establecen la prórroga del contrato, salvo denuncia previa, y la obligación, en este caso, de la Comunidad de indemnizar a la actora los daños y perjuicios sufridos como consecuencia de la resolución unilateral del contrato, que en definitiva no es sino un incumplimiento contractual que permite a la parte cumplidora reclamar la precitada indemnización al amparo del art. 1124 del Código Civil . Ahora bien, en realidad, para que pueda afirmarse que la Comunidad demandada viene obligada a abonar tal indemnización resulta preciso analizar la validez de dichas cláusulas.

Como se ha pronunciado esta Sección en anteriores ocasiones, en cuanto a la duración pactada la circular del GREMI EMPRESARIAL D'ASCENSORS DE CATALUNYA de 15 de enero de 2001 comunica a los asociados que la Direcció General de Comsum de la Generalitat tenía previsto girar inspecciones para comprobar la existencia de cláusulas abusivas en los contratos y les recordaba que "aquells contractes existents de durada superior a un any, caldria que fossin substituïts per contractes adequats a la normativa abans de juny de 2001". Resulta pues que en el propio sector hace ya tiempo que la duración de los contratos debía referenciarse a un año de duración, tal y como de otra parte parece ser opinión mayoritaria en la doctrina de nuestras audiencias. De ahí que el equilibrio del contrato puede obtenerse por las compañías sin necesidad de imponer al consumidor periodos de tiempo tan amplios, lo que redunda en una mayor competitividad en el sector y mejores precios, e incluso servicio, para los consumidores ante la posibilidad real que tienen de cambiar de empresa. En consecuencia, el plazo de 3 años de duración pactado así como su prórroga por igual periodo debe considerarse "excesivo", al no haberse justificado fehacientemente por la actora su necesidad para amortizar las inversiones realizadas, y, consecuentemente, nula la cláusula que la establece que deberá tenerse por no puesta en el contrato.