La Junta de propietarios está facultada para revocar acuerdos anteriores no ejecutados

EXTRACTO DE LA SENTENCIA:

Aunque en principio, no parece razonable que los acuerdos comunitarios se puedan ir alterando caprichosamente por la confusión que pueden ocasionarse a los propietarios sobre el tema que van a ser objeto de discusión, no debemos desconocer que cuando existe unas circunstancias especiales que alteran las bases sobre las que se adoptó el acuerdo, como en este caso las mayorías necesarias para su validez, debamos autorizar los cambios oportunos, en cuanto la vida comunitaria exige acomodarse a las nuevas circunstancias sociales y no quedar estancada en función de lo resuelto por unos antiguos acuerdos, lo que entendemos que es la voluntad clara del legislador pues en la Disposición Transitoria Primera de la Ley de 6 de abril de 2000 estableció que la misma regirá para todas las comunidades de propietarios, cualquiera que sea el momento en que fueron creadas y el contenido de sus Estatutos , que no podrán ser aplicados en contradicción con lo establecido en la misma.

En definitiva, si se tratase de un acuerdo ya adoptado y ejecutado no se podría aplicar la nueva normativa, que solamente sería aplicable a las consecuencias futuras derivadas del mismo, pero tal criterio no lo podemos mantener con el que no se hubiera ejecutado, pues no tenemos duda alguna que la Junta de propietarios esta facultada para dejar sin eficacia los antiguos acuerdos cuando exista motivo válido para ello y adoptar otros en consecuencia a la nueva legislación.