Ilegales obras en elementos comunes de comunidades de propietarios sin autorización de la Junta del Conjunto Residencial

En este caso una comunidad de propietarios demandó a otras del mismo Conjunto Residencial solicitando que se declarasen contrarias a la Ley de Propiedad Horizontal las obras realizadas por las mismas (consistentes en la construcción trasteros, supresión y modificación de accesos y cerramiento parcial del local de instalaciones) por afectar y alterar elementos comunes de dicho Conjunto Residencial.

La sentencia de primera instancia estimó la demanda, en apelación la Audiencia Provincial confirmó la sentencia de instancia y finalmente el Tribunal Supremo desestimó el recurso de casación.

EXTRACTO DE LA SENTENCIA:

SEGUNDO.- Propiedad Horizontal. Alteración de elementos comunes: soportales o porches de un conjunto residencial. Doctrina jurisprudencial aplicable.

1. Las demandadas, al amparo del ordinal 3.º del art. 477.2 LEC, interponen recurso de casación que articulanen dos motivos.

En el primer motivo las recurrentes denuncian la infracción del art. 396 CC y de la doctrina jurisprudencial actualmente vigente sobre la determinación del carácter privativo o común de los elementos de propiedad horizontal que no han sido expresamente identificados en el Título Constitutivo. Argumentan que la moderna doctrina jurisprudencial ha relativizado el valor de la denominada presunción de comunidad en el supuesto de omisiones o inexactitudes en el Título Constitutivo.

2. El motivo debe ser desestimado. En el presente caso, si bien en el Título Constitutivo del conjunto residencialDIRECCION001 , de 2 de marzo de 1979, no se mencionan expresamente los referidos soportales, su condición de elementos comunes por destino se infiere de la propia interpretación de dicho Título Constitutivo, que destina el "resto de la parcela" a "zonas libres de paso y ajardinadas, zonas de recreo, piscinas y zonas de uso común".

También conviene señalar, a mayor abundamiento, que esta sala no ha modificado su doctrina acerca de que la enumeración que contiene el art. 396 CC debe ser interpretada de un modo meramente enunciativo y no taxativo (entre otras, STS 265/2011, de 8 de abril).

3. En el motivo segundo, las recurrentes denuncian la infracción del art. 24.2 b) Ley de Propiedad Horizontal (en adelante, LPH) y de la doctrina jurisprudencial que establece la singularidad o especificidad del régimen jurídico de las supracomunidades o agrupaciones de comunidades a las que dicho precepto se refiere, de forma que la denominada presunción de comunidad no resulta de aplicación en este caso de supracomunidades.

4. El motivo debe ser desestimado. Como se desprende del Título Constitutivo, el art. 24.2 b LPH no resultaaplicable al presente caso, pues el conjunto residencial  DIRECCION001  no se constituyó como una agrupación de comunidades de propietarios, tal y como requiere el citado precepto, sino como una sola comunidad general compuesta por todos los propietarios del conjunto residencial; sin que le resulte aplicable, por tanto, la previsión normativa con relación a las citadas agrupaciones de comunidades del art. 24.2 b LPH.