Los Estatutos no inscritos en el Registro gozan de validez jurídica no pudiendo la comunidad oponer desconocimiento

Se trataba en este caso de una demanda de unos comuneros contra la comunidad de propietarios solicitando la nulidad de un acuerdo adoptado en Junta.

La comunidad alegaba entre otras circunstancias que los Estatutos (en base a los cuales se había formulado la demanda) no habían sido protocolizados en escritura pública ni habían sido inscritos en el Registro de la Propiedad.

La sentencia de instancia, que estimó la demanda de los comuneros, fue confirmada por la Audiencia Provincial.

EXTRACTO DE LA SENTENCIA:

Respecto a la alegación que se realiza sobre los Estatutos, relativa a que no han sido protocolizados en escritura pública ni han sido inscritos en el Registro de la Propiedad, se ha de razonar que los mismos fueron aprobados por unanimidad de los comuneros que entonces componían la Comunidad en fecha 15 de diciembre del año 2000 (documento número 7 de la demanda, folios 37 y siguientes), estimando que en base a ello los mismos gozan de validez jurídica, y lo único que cabe alegar respecto de su falta de protocolización e inscripción es que no pueden ser opuesto frente a terceros en cuanto que no han tenido publicidad, pero en ningún caso eso es aplicable a la Comunidad en sí misma que fue quien los aprobó y en ningún caso cabe alegar desconocimiento de su contenido, siendo de señalar que si bien el artículo 5, párrafo 3, de la LPH establece que el Estatuto no perjudicará a terceros si no han sido inscritos en el Registro de la Propiedad, lo cierto es que el hecho de no haber sido elevados a escritura pública no impide el que los mismos gocen de un valor convencional, no pudiendo oponer desconocimiento la Comunidad donde fueron aprobados, y si bien cabría considerar que el tercero a que se refiere el artículo antes citado es el posterior adquirente del piso o local, no se acredita que existan nuevos adquirentes, y, en su caso, que desconocieran los Estatutos.