Es suficiente que el acta refleje la autorización al presidente para reclamar, no es exigible la acción procesal ejercitable

En este caso una comunidad de propietarios demandó a una empresa en reclamación de vicios constructivos.

La sentencia de primera instancia estimó la demanda, la Audiencia Provincial la revocó parcialmente y, finalmente, el Tribunal Supremo casó la sentencia de la Audiencia Provincial confirmando la de instancia.

EXTRACTO DE LA SENTENCIA:

En la sentencia recurrida se desconoce la doctrina jurisprudencial referida en la mencionada sentencia de 23 de abril de 2013, cuando ésta declara que «sin que haya razón alguna para reducir tal autorización a los "vicios y defectos de construcción", strictu sensu considerados, por afectar también el interés de la Comunidad a los incumplimientos contractuales afectantes a viviendas en particular.

Esta sala debe declarar que en las actas antes transcritas se facultó al Presidente para reclamar los vicios en los elementos privativos, al menos en dos ocasiones, ejerciendo las acciones que procediesen «según ley». Tan amplio mandato permitía al Presidente ejercitar las acciones relativas al incumplimiento contractual, pues no es exigible a una comunidad que refleje en el acta el tipo de acción procesal ejercitable, bastando con que se le confiera autorización para reclamar en nombre de los comuneros, con lo cual el Presidente no se extralimita sino que cumple con lo encomendado por los comuneros, de forma expresa y diáfana ( art. 13 LPH ).

Limitar las competencias del presidente, cuando los comuneros le han conferido su representación, introduce una innecesaria distorsión que perjudica los intereses de la comunidad y de cada uno de sus comuneros, siendo de indudable interés para la comunidad que se litigue bajo una misma representación, cuando el Presidente tiene un mandato conferido con la necesaria extensión.

El Presidente se ha limitado a ejercitar las acciones procesales procedentes, según el criterio de su dirección jurídica, sin que conste extralimitación alguna en su función ni uso arbitrario de las facultades concedidas.