Elementos comunes por naturaleza y por destino en la propiedad horizontal

En este caso extractamos la definición que de los elementos comunes en comunidades de propietarios hace la Audiencia Provincial de León en los fundamentos jurídicos de una de sus sentencias conforme a la Ley de Propiedad Horizontal y a la jurisprudencia existente.

EXTRACTO DE LA SENTENCIA:

La enumeración que contiene el artículo 396 del Código Civil de los elementos que conforman un edificio sometido al régimen de propiedad horizontal, se ha venido distinguiendo por la jurisprudencia, desde la Sentencia de 10 de mayo de 1965 , entre partes comunes por naturaleza y aquellas sobre las que recae una presunción de comunidad. Suele distinguir dos grupos de elementos comunes : de un lado, aquellos que lo son por su naturaleza o esencia, entre los que se incluyen el suelo, las cimentaciones, los muros y las escaleras, y de otro lado, los que lo son por destino o accesorios, entre los que se comprenden los patios interiores, las terrazas a nivel o las cubiertas de parte del edificio ( STS 18 de julio de 1989 y 10 de febrero de 1992 ).

En el primer grupo - elementos comunes por naturaleza o esenciales- forman parte aquellos elementos comunes cuya desafectación no cabe pues haría imposible la pervivencia de la propiedad horizontal del edificio, ya que al convertir en privativo uno de dichos elementos, se impediría que los propietarios de los diversos pisos o locales utilizaran éstos con arreglo a su destino.

Dentro del segundo grupo - elementos comunes por destino o accesorios-, se integran aquellos que pueden ser desafectados por acuerdo unánime de los copropietarios, sin que por ello quede imposibilitado el correcto funcionamiento del régimen de la propiedad horizontal. El nuevo inciso final del listado de elementos comunes del art. 396 del Código Civil con su referencia a los elementos comunes "que por su naturaleza o destino resulten indivisibles", nos remite a las dos categorías ya consagradas por la jurisprudencia anterior: elementos comunes por naturaleza o esenciales y elementos comunes por destino o accesorios.

La mejor doctrina clasifica también los elementos comunes los que lo son por ley o por voluntad de los particulares. En la primera categoría incluye a los que aparecen en la relación del art. 396 del Código Civil . Entre los del segundo grupo se comprenderían aquéllos a los que los Estatutos y el acuerdo unánime de los comuneros atribuyen la condición de elemento común.