Cuando el ruido está por debajo del límite administrativo es el demandante quien debe probar las molestias

En este caso, una comunidad de propietarios demandó a la propietaria de un local comercial y a los arrendatarios por las molestias que causaba una instalación de climatización situada en la azotea del edificio.

La sentencia de primera instancia, que desestimó la demanda, fue confirmada por la Audiencia Provincial.

EXTRACTO DE LA SENTENCIA:

Hay un dato que resulta trascendental en el presente caso, cual es que la máquina de climatización tan solo tendría que funcionar de día y no de noche. De ahí que solo nos deben interesar los ruidos que produce la máquina de día y no los que pudiera producir de noche.

Pues bien, partimos de una medición de ese ruido llevada a cabo por el Ayuntamiento de Pinto que consideró que no rebasaba los límites establecidos en la legislación administrativa.

Respecto de los dos dictámenes periciales de parte debe prevalecer el dictamen pericial judicial del que se desprende, en atención a la normativa administrativa aplicable al caso, que el nivel del ruido en decibelios durante el día ocasionados por la máquina de climatización en la vivienda  NUM003  y  NUM002  se encuentra por debajo del límite establecido en esa legislación administrativa.

Es cierto que ni lo resuelto en la vía administrativa ni los límites establecidos en la legislación administrativa no deben prejuzgar ni influir en lo que se resuelva en el pleito civil. Ahora bien, al igual que, si se sobrepasan los límites de ruido soportable establecido en la legislación administrativa, queda dispensado el demandante de probar las molestias que le ocasionan ese ruido. En el caso contrario, cuando el ruido está por debajo del límite de carácter administrativo debe entenderse que, en principio, no causa molestias, siendo a la parte demandante a quien le incumbe la carga de la prueba de desvirtuar esa ausencia de molestias. Siendo así que, en el presente proceso, no se han probado esas molestias. Téngase en cuenta que en un principio las molestias afectaban a muchas viviendas, habiéndose llevado a cabo, por el ocupante del local comercial, diversas obras de insonorización que han conducido a que la mayoría de los vecinos ya no tienen molestias, siendo tan solo dos los que denuncian esas molestias que no acreditan.