Condena a retirar acristalamiento de terraza contrario a los estatutos. No abuso de derecho

En este caso la comunidad de propietarios demandó a uno de sus integrantes por el acristalamiento que había realizado en la terraza de su vivienda por ser contrario a los Estatutos .

El propietario demandado alegaba, entre otras circunstancias, que la comunidad había actuado con abuso de derecho.

La sentencia de primera instancia, que declaró que "el acristalamiento efectuado en la terraza de su vivienda es contrario a los Estatutos , condenándole a que proceda a su retirada, devolviendo al inmueble a su estado primitivo, con imposición de las costas procesales causadas", fue confirmada por la Audiencia Provincial.

EXTRACTO DE LA SENTENCIA:

El hecho de que la Comunidad tolere otras alteraciones en las fachadas y singularmente la instalación de cristaleras laterales para protección de los vientos tampoco supone que la actúe abusivamente con intención exclusiva de perjudicar a la apelante, porque la jurisprudencia del Tribunal Supremo ha delimitado muy estrictamente la aplicación de los principios de igualdad y abuso de derecho.

[...] En materia de propiedad horizontal, el abuso de derecho, se traduce en el uso de una norma, por parte de la comunidad o de un propietario, con mala fe, en perjuicio de otro u otros copropietarios, sin que por ello se obtenga un beneficio amparado por la norma" y concluye que la vulneración de este principio no puede sustentarse únicamente en la existencia de un supuesto similar, y concretamente que el hecho de que la parte demandante no haya reaccionado con la misma celeridad para exigir la retirada de obras realizadas en elementos comunes sin el consentimiento unánime de los copropietarios, por lo que declara como doctrina jurisprudencial que el principio de igualdad prohíbe las desigualdades que resulten artificiosas o injustificadas por no venir fundadas en criterios objetivos y razonables, según criterios o juicios de valor generalmente aceptados; ratificando esta doctrina la sentencia de 31 de octubre de 2013 en la que se establece que no es suficiente con que exista una obra autorizada para que se estimen abusivas todas las acciones que se ejerciten frente a la nuevas alteraciones; sí se considera abuso del derecho cuando, a la vista de las circunstancias, se aprecia la inexistencia de justa causa o de finalidad que no puede considerarse legítima, sin que el que acciona obtenga beneficio alguno y perjudique a otro propietario.

Este no es el caso porque, como se ha dicho, es evidente la intención de la Comunidad de hacer cumplir la norma estatutaria en todo caso frente a acristalamientos completos y no hay discriminación alguna en este sentido al reaccionar contra todas las contravenciones semejantes, sin que puedan equipararse otras alteraciones de diferente naturaleza y localización, puesto que la referida doctrina jurisprudencial recalca que no basta con que existan obras autorizadas para que se estimen abusivas todas las acciones que se ejerciten frente a la nuevas alteraciones, sino que ha de estarse al caso concreto.