La comunidad puede demandar a la promotora la reparación de defectos en elementos privativos

En este caso una comunidad de propietarios demandó a la promotora del edificio solicitando la reparación de defectos y deficiencias aparecidos en elementos privativos.

La sentencia de primera instancia, que desestimó la demanda, fue revocada por la Audiencia Provincial.

EXTRACTO DE LA SENTENCIA:

SEGUNDO. La legitimación de la comunidad de propietarios para demandar la reparación de vicios y defectos aparecidos en los distintos elementos privativos de la edificación.-

La parte apelante discute los razonamientos de la sentencia relativos a la legitimación de la comunidad de propietarios, en cuanto se le ha negado para el ejercicio de acciones basadas en la LOE y de contenido contractual.

Es jurisprudencia reiterada del Tribunal supremo ( STS 23 abril 2013 reiterada, en otras más recientes, como la de 16 de junio de 2017) que las comunidades de propietarios, con la representación conferida legalmente a los respectivos Presidentes, ex artículo 13.3 de la Ley de Propiedad Horizontal, gozan de legitimación " para demandar la reparación de los daños causados tanto a los elementos comunes como a los privativos del inmueble - STS de 26 de noviembre de 1990 -, y no puede hacerse por los extraños discriminación en punto a si los distintos elementos objetivos son de titularidad dominical privada o común, pues tal cuestión queda reservada a la relación interna entre los integrantes subjetivos de esa Comunidad - STS de 24 de septiembre de 1991 -".

Declarando, incluso, entre otras, las Sentencias de 20 y 31 de diciembre de 1996, que " el Presidente no necesita la autorización de la Junta para intervenir ante los Tribunales, cuando ejercite una pretensión en beneficio para la Comunidad, salvo en los supuestos expresamente excluidos en la Ley, o que exista, como puntualizan las Sentencias de 3 de marzo de 1995 y 16 de octubre de 1996 , una oposición expresa y formal". Existe por tanto, en la jurisprudencia la presunción de que el Presidente está autorizado mientras no se acredite lo contrario - Sentencia 2 de diciembre de 1989 -, sin que haya razón alguna para reducir tal autorización a los " vicios y defectos de construcción", strictu sensu considerados, por afectar también el interés de la Comunidad a los incumplimientos contractuales afectantes a viviendas en particular ( SSTS 10 de mayo 1995; 18 de julio 2007).