La comunidad no es responsable de la caída al no acreditarse los elementos objetivos de la responsabilidad extracontractual

En este caso, una comunera demandó a la comunidad de propietarios en reclamación de 13.659'08 euros en concepto de daños y perjuicios por las lesiones, secuelas y perjuicios materiales padecidos por la caída que había sufrido en el garaje de la comunidad.

La sentencia de primera instancia, que desestimó la demanda, fue confirmada por la Audiencia Provincial.

EXTRACTO DE LA SENTENCIA:

En el caso que nos ocupa, por parte de la demandante se ejercita una acción de responsabilidad extracontractual o "aquiliana" contra la propia comunidad de propietarios a la que pertenece y la Aseguradora, que cubre la responsabilidad civil de dicha Comunidad. La acción pretende fundamentarse en una dejación en el mantenimiento y reparación por parte de la comunidad de propietarios de la planta sótano del garaje, que sufre filtraciones, lo que determina que se encontrara inopinadamente con un charco que abarcaba toda la anchura de la rampa de salida habiendo dado lugar a que, según ella, cuando iba con su bicicleta, sufriera una caída al pisar un charco de agua y resbalar. Así, para estimar una acción de responsabilidad civil extracontractual o aquiliana, basada en el artículo 1902 del Código Civil , es preciso acreditar puntualmente los elementos objetivos de la acción, cuales son "acción u omisión", "daños" y "relación causal" entre la acción y el daño causado y, por otro lado, el elemento subjetivo de la "culpa", que consiste en no haber puesto el agente la diligencia debida en la acción u omisión. Los tres requisitos objetivos deben ser acreditados por la parte actora y el subjetivo de la culpa, según el ámbito en que se despliegue la acción u omisión, en unos casos corresponde acreditarlos a la parte actora que la alega y en otros, en que se ha objetivizado la responsabilidad por consecuencia del riesgo creado por la actividad desarrollada, se presupone la existencia de ese elemento por la concreción del riesgo en el daño causado, produciéndose en estos supuestos una inversión de la carga de la prueba. En el caso que nos ocupa, está perfectamente acreditada la existencia de la caída. Pero fuera de ese elemento, difícilmente se pueden dar por probado el resto de elementos de la responsabilidad aquiliana que hemos señalado. Así, con relación a la acción, supuesta dejadez de la Comunidad del mantenimiento del garaje, se ha puesto de manifiesto que, el pavimento del garaje está en buen estado de conservación y el mantenimiento es correcto, y que no se ha acreditado por la demandada que la causa del charco fuera por deficiente impermeabilización de la estructura del edificio que es lo que imputa en su demanda.