La comunidad debe indemnizar por el daño en pie por la caída de puerta de armario de contadores

En este caso una comunidad de propietarios fue demandada en reclamación de una indemnización de 11.460,95 euros con fundamento en que con ocasión de realizar una revisión del contador de electricidad de una de las viviendas de la urbanización, cayó sobre el pie del demandante la puerta del armario donde se alojaba el contador, sufriendo lesiones graves, accidente que se produjo como consecuencia de que la citada puerta no se encontraba en buen estado, lo que facilitó que se descolgara cuando iba a ser cerrada.

La sentencia de primera instancia, que desestimó la demanda, fue revocada por la Audiencia Provincial.

EXTRACTO DE LA SENTENCIA:

En el tercer y último motivo de recurso defiende el apelante la procedencia de ser indemnizado en la cantidad reclamada sobre la que tampoco se pronunció la sentencia de primera instancia, combatiendo la alegación de culpa exclusiva del perjudicado efectuada por la comunidad de propietarios en el escrito de contestación a la demanda, en que manifiesta que el daño se produjo exclusivamente por no llevar el demandante las botas de puntera reforzada a que venía reglamentariamente obligado. Considera el apelante que el accidente se produjo con ocasión de realizar una labor extremadamente sencilla, abrir y cerrar una puerta y, además, aún en caso de haber llevado las botas con puntera metálica el accidente no se hubiese podido evitar, ni tampoco sus consecuencias dañosas, siendo así que incluso el daño sufrido hubiera podido ser más grave según reveló la pericial del doctor D.  Salvador pues el aplastamiento de dicha puntera habría alcanzado la zona metatarsiana que no resultó afectada en el accidente.

El motivo debe ser estimado parcialmente. Es reiterada la doctrina jurisprudencial que considera en casos de accidente sufridos por profesionales que el incumplimiento por los mismos de elementales medidas de seguridad - por excelencia la falta de casco de protección - a que vinieran obligado reglamentaria o administrativamente integra un supuesto de concurrencia de culpas por la confluencia en el resultado dañoso de la conducta del causante activo del daño y la conducta del que lo sufre, de tal suerte que sin generar la segunda en la mayor parte de los casos una plena ruptura de la causalidad eficiente, es evidente que coadyuva en la entidad del daño sufrido, circunstancia que repercute en la ponderación de la indemnización debida.

[...] Y a falta de un informe técnico que pudiera haber acreditado con detalle el comportamiento de una bota reglamentaria ante este impacto y su mayor o menor incidencia en la lesión sufrida, la Sala considera prudente fijar la contribución causal al daño de esta omisión de diligencia del demandante en el 50%, lo que impone moderar la indemnización a satisfacer por la comunidad de propietarios en ese mismo porcentaje. Y no combatida la valoración económica de los días de curación y secuelas sufridas contenida en el escrito de demanda, aplicada la reducción indicada, resulta una cantidad a indemnizar de 5.730,48 euros, en la que procede estimar la demanda.