La aseguradora debe indemnizar a la comunidad por el robo del cableado de las conducciones eléctricas

En este caso una comunidad de propietarios demandó a la compañía de seguros solicitando la indemnización por robo del cableado de las conducciones eléctricas que discurrían desde el cuarto de contadores comunitario a la entrada de varias de las viviendas del edificio.

La aseguradora, entre otras circunstancias, alegaba la falta de cobertura del siniestro.

La sentencia de primera instancia, que estimó la demanda, fue confirmada por la Audiencia Provincial.

EXTRACTO DE LA SENTENCIA:

En este sentido ha de tenerse presente, en primer término, que el carácter de elemento común -y por tanto de titularidad de la comunidad de propietarios- del cableado sustraído resulta indiscutible. El artículo 396 del Código Civil menciona expresamente entre los elementos comunes, "las instalaciones, conducciones y canalizaciones para el desagüe y para el suministro de agua, gas o electricidad...hasta la entrada al espacio privativo" y el cableado sustraído es, precisamente, el que discurre entre el cuarto de contadores comunitario hasta la entrada de las viviendas afectadas.

[...] No resulta controvertido que, conforme al contenido obligacional del contrato de seguro concluido entre las partes, quedan excluidos, respecto del riesgo asegurado de robo, atraco y hurto los daños y pérdidas materiales originados al edificio, sus viviendas, oficinas y locales, cuando estén deshabitados o sin actividad. Ahora bien, como razona la juzgadora de primera instancia tal exclusión no puede resultar de aplicación en el supuesto enjuiciado, por cuanto, en todo caso, resulta indiscutible que en el momento de producirse la sustracción del cableado en cuestión -que como se ha dejado precedentemente razonado constituye un elemento común del edificio sometido al régimen de propiedad horizontal- no puede afirmarse que el edificio se encontrara deshabitado o sin actividad, por cuanto -como manifestó la testigo doña  Antonieta, en afirmaciones no contradichas, ni desvirtuadas en modo alguno-, en aquel momento se encontraban ya ocupadas -y eran utilizadas conforme a su propio destino- 19 o 20 viviendas del edificio, cerca de la mitad de las 47 viviendas que, como se indica en el propio contrato de seguro integran el edificio asegurado.

En este sentido debe reiterarse que el objeto de la sustracción no se extendió al cableado de las conducciones que discurrían por el interior de las viviendas afectadas, sino al cableado de las conducciones, de carácter común, que discurrían desde el cuarto comunitario de contadores hasta la entrada de dichas viviendas o elementos privativos directamente afectados por la sustracción del cableado de la conducción comunitaria.

Consecuentemente, no cabe afirmar la falta de cobertura del siniestro por el contrato de seguro que liga a las partes.